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La historia de Benjamin

Benjamin, que es judío, es un estudiante del último año de universidad que vive en una vivienda dentro del campus. Mientras se comunicaba con sus compañeros a través de una plataforma en línea, Benjamin vio que otro estudiante había utilizado el foro para publicar amenazas gráficas e inquietantes contra estudiantes judíos. La organización judía del campus, Hillel, también recibió amenazas de bomba, y difundió un aviso entre los estudiantes de su lista de contactos advirtiendo del aumento del antisemitismo en el campus. Al pasar por el comedor una mañana, Benjamin vio una esvástica pintada con espray en la pared del edificio e informó de ello a Instalaciones del Campus. Más tarde esa misma noche, al regresar a su habitación, Benjamin encontró una nota que habían deslizado bajo su puerta, con violentas amenazas contra él y otros estudiantes judíos. Benjamin informó de estos incidentes a Seguridad del Campus, y fue entrevistado tanto por personal de Seguridad del Campus como por agentes del orden público. Identificaron a dos individuos, que fueron acusados penalmente de delitos de odio. Benjamin recibió muchos documentos de los agentes, entre ellos, uno titulado «derechos de las víctimas».

Dos meses después, Benjamin fue informado de que el fiscal había ofrecido retirar los cargos por delitos de odio contra las personas que habían sido acusadas, a cambio de que se declarasen culpables de delitos menores. A Benjamin le molestó que no se le diera la oportunidad de hablar con el fiscal antes de que ocurriera esto. Releyó algunos de los documentos que le habían proporcionado los agentes y uno de ellos decía que las víctimas tienen derecho a «ser consultados». Benjamin buscó la ayuda de un abogado para comprender mejor sus derechos.